jueves, 27 de noviembre de 2014

Futuro

"La soberanía reside en la resultante y limitada independencia de la imposibilidad de calcular el futuro, y sus límites son los mismos que los inherentes a la propia facultad de hacer y mantener promesas. La soberanía de un grupo de gente que se mantiene unido, no por una voluntad idéntica que de algún modo mágico les inspire, sino por un acordado propósito para el que sólo son válidas y vinculantes las promesas, muestra claramente su indiscutible superioridad sobre los que son completamente libres, sin sujeción a ninguna promesa y carentes de un propósito. Esta superioridad deriva de la capacidad para disponer del futuro como si fuera el presente, es decir, la enorme y en verdad milagrosa ampliación de la propia dimensión en la que el poder puede ser efectivo. Nietzsche vio en la facultad de las promesas (la "memoria de la voluntad", como la llamó) la distinción misma que deslinda la vida humana de la animal."

ARENDT, Hannah. "La imposibilidad de predecir y el poder de la promesa" en La Condición Humana, capítulo 5.

1 comentario:

  1. Por eso, no prometer, si no se puede comprometer.

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