viernes, 17 de septiembre de 2010

Internet 1.5

Que se entere quien se tenga que enterar, que respondan los de afuera.

Una nueva violencia

Ayer 16:05 hs., clase de alemán, Rosario. Hablábamos de los lugares de origen de cada uno, de la relación pueblo-ciudad, de las preferencias...

Hoy 20:23 hs., casa, Marcos Juárez. Se van. Cierro la puerta. Ahora es silencio y ladridos a lo lejos de un perro seguramente chiquito, motores en la avenida, hojitas en el viento, nada. Por fin se fueron. Venir acá no es mi escape. Es como asistir a un parque de diversiones truculento en el que no se tiene la potestad para elegir los juegos. De la montaña rusa a la calesita, al martillo, al tren fantasma, a la vuelta al mundo, a las sombrillas voladoras, a vomitar en el pasto.

- Esta es la vida real. Vos vivís con Alicia en el país de las maravillas.
- Esta es TU vida real y no es mi problema.
- Tus problemas son mis problemas, y los míos deberían ser los tuyos.
- Yo tengo los MÍOS que no comparto con nadie... así que no me rompas más las pelotas.


Demasiada violencia. Esto es violencia. Una nueva violencia. Es violencia para el forastero que llega con una guitarra, un bolso azul lleno de ropa sucia y un bolso invisible lleno de problemas: disgusto de sí mismo, preocupación por cosas de incierta correspondencia, pesadumbre, desconocimiento, sensación de inutilidad, ansiedad, miedo.
Hey, yo también estoy cansada. Es violento, insisto, bajar del colectivo en el que venís leyendo de ciudades y signos y que te metan desprevenidamente en una licuadora.

Eso es todo. O casi.


martes, 14 de septiembre de 2010

Hay días

Hay días que me siento pegada a la vida... estampada, reptando, como un animal en celo que se refriega contra el piso. Hay días que se sienten como cuando era chiquita e iba al almacén del "Bogui" y metía las manos en las bolsas enoooormes de lentejas, maíz, garbanzos. Hay días, de vez en cuando, en los que caes y decís: "nada es tan grave".
Y anteayer fue así. Vaya a saber influida por qué fuerzas cósmicas, me levanté el domingo a las 8 de la mañana mientras la ciudad estaba calma, abrí la ventana y me dediqué a escuchar una sinfonía de pajaritos excitados mientras el desayuno esperaba en la mesa.
ESO es hacerle "ojitos" a la existencia misma. Y la existencia responde, te hace un guiño, como diciendo "ojo que esto también está bueno...".

viernes, 3 de septiembre de 2010

Si tuviera un sueldo II

... le compraría a mi viejo el CD de Spinetta y Los Socios del Desierto, que le perdí allá por el 2001, 2002...









(Me acabo de dar cuenta de que cuando empecé a escuchar a Spinetta tenía 13/14 años... Lo culpo de buena parte de lo que soy entonces.)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Promesa

Juro que en un lapso de 7 días me compro un coso de estos y limpio los vidrios del depto. I swear it.