jueves, 1 de abril de 2010

Quizás los sueños



Si hoy me pisara un auto, seguro no me levanto.
Podría hasta irme a mi casa impulsada en un carro de supermercado.
Pero no, sólo un helado en un charco, sólo otro charco saltando alrededor de mi pie
y un arco iris en un cielo oscuro… que ya no se ve.
Oscureciendo, oscureciéndonos absolutamente desmotivada,
caminando “aproximadamente” feliz por momentos,
y yo no sé si esta es tu duda o la mía, pero esta atmósfera va a desmayarme en poco tiempo.
Tengo tantas ganas de desaparecer a veces…

Este “serial-mix” de sentimientos va a inutilizarme el alma por completo,
va a enmudecer mi cabeza y liberar mi boca por demás,
a hacer que cualquier cosa amargue este café de tarde azul
como todas esas cosas simples que suceden a las nueve de la noche.
Un regalo al que no le queda más lugar para ser guardado
que lo precario de mi retina a veces,
y que nada tiene sentido por la mañana,
y esta mañana dudé hasta de mi sonrisa.

Quizás los sueños, quizás los sueños desinformados,
quizás los sueños sólo soportan volar mucho más alto.


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NdA.: Y el eterno retorno del que hablaba se manifiesta: archivo del 01/02/08.

1 comentario:

  1. Definitivamente eso pasa. Me hiciste pensar en eso de los retornos y escarbé en mis textos viejos, y voilá, ciertamente también tengo evidencia de los ciclos. Calma/entropía, calma/entropía, y uno sólamente dando las mismas vueltas sobre el eje del tornado.
    (Suspiros)

    PD: “aproximadamente feliz". Me gustó esa forma de decirlo :)

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