martes, 20 de abril de 2010

Marítimo

Ahora cuando las palabras se crucen
entre anclas, sogas y mapas
y florezcan solas
en el medio del living de tu casa
vas a ver
que mientras tu ancla no me atraviese
y mi soga no te ahorque
se puede seguir jugando
a sacarnos los ojos con flechas y lápices.

Ahora cuando los silencios se hablen
y se callen solos
al costado de tu cama
vas a ver
que se puede seguir
desnudo sin cerrar la jaula
aunque el exhibicionismo no te plazca
y te hayan violado mil mujeres
hasta el último centímetro de tu alma.

Pero mientras tu ancla no me ancle
y mi flecha no te alcance
y tu río no me llegue
y mi mar no te aplaste
y la jaula no se cierre...
los lápices no se bajan.

Vos querés toda tu sangre
quietita en su lugar.
Inmutable.
Inlicuable.
Inoxigenable.
Insípida.
Y bien segura.


(Cuidado que no te dé un ACV)

4 comentarios:

  1. Ay Sra Prima Limón, qué lindo lo suyo!

    (cuidado con la CH)

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  2. Ay... es un cuchillazo esto. Y muy de la familia de "No te salves", así que por ende, me gusta. Y mucho :).

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  3. "Vos querés toda tu sangre
    quietita en su lugar.
    Inmutable.
    Inlicuable.
    Inoxigenable.
    Insípida.
    Y bien segura.


    (Cuidado que no te dé un ACV)"

    Esa parte es genial.
    Ta bueno, en terminología primalimonense(?)

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  4. Creo que una limitación mía es conocer a la autora, y saber algo de su vida...se me vicia el aire. Digamos que eligió bastante bien la analogía, el mar es tan lindo como inestable y peligroso...todo un encanto

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