martes, 9 de marzo de 2010

Sola, cómoda, fría.

Ok. El domingo desvarié y es por eso que estoy en Marcos Juárez. A las 4 de la tarde, con una mochila más que liviana, el 101 me llevó a la terminal de Rosario y de ahí tomé un cole a las 4.30. Era un "cama", por error... pero qué comodidad. Igual fue un viaje de mierda... sola, cómoda, fría, sin mi mp3 (hace un mes que no lo encuentro... para no decir que lo perdí :( ) escribiendo cosas truchísimas en mi cuadernito acompañante hasta que me llegó la náusea y lo cerré para intentar dormir.
Arribé a las 6.30 pm a mi ciudad natal y madre me fue a buscar. Llegué a casa, me descalcé, fui al patio, sentí el césped y me sentí viva otra vez y con ganas de estarlo. Mi perro me habló y tuvimos una charla más que interesante sobre aviación, tirados en el pasto. Tomé chocolatada y comí mil galletitas dulces sin darme cuenta de que no me agradan las galletitas dulces hasta que llegó el empalague. Toqué la batería media hora. Volví a sentir esa sensación oceánica. Estuvo bueno, estuve conforme. Leí un rato, comí un lomito (bah... medio, con papas fritas...), miré una película. Computadoreé (he aquí el nacimiento de un nuevo verbo), me fui a dormir, escribí alguna pelotudez.
Amanecí a las 10 y me bañé. Perdí la poca mañana no sé en qué. Almorcé. Perdí la hora de la siesta no sé en qué. Leí. Salí a hacer cosas en la bici a las 5.30 pm. Ayyyyyy qué maravilla el aire sobre ruedas! Sobre todo cuando empezó a bajar el sol. También caminé un par de cuadras en el centro, sentí olor a Marcos Juárez y extrañamente fue bueno. Y observé el viento eterno de Alem y 1º de Mayo: ¿Alguien lo habrá notado? Yo creo que sí. En esa esquina nunca para el viento. Siempre existe, aunque no esté en ninguna otra parte del país. Si usted quiere viento, visite Alem y 1º de Mayo, Marcos Juárez, Córdoba, Argentina. Siendo más específicos, podría decirse que es media cuadra de viento... entre 1º de Mayo y Belgrano. Te cuento un secreto: Si venís del norte y estás por llegar a 1º de mayo el viento te empuja, te tira para atrás. Lo mismo si venís del sur. Una vez que pasas el punto crítico, el viento te acompaña y hace fuerza para que te vayas.
Volví a casa para un descanso antes de ir al Ferri's Mobile Studio. Sonó "Sorteo". Y sonó bien. Otra vez sobre dos ruedas yo sé, estoy convencida, de que algún día voy a salir volando.



1 comentario:

  1. linda narración sobre la ida a tu casa. lindo liiinndo

    ResponderEliminar